Los safaris en Botswana se han convertido en un gran negocio, un factor importante que explica por qué la economía local ha experimentado una rápida expansión en la última década.
Es un viaje fácil desde Johannesburgo: el delta del río Okavango alberga elefantes, leopardos, leones y muchos otros animales que la gente visita en el fin del mundo. Pero verá muchos menos jeeps de safari en Botsuana que en sus vecinas Sudáfrica o Tanzania.
Las Salinas de Makgadikgadi son otra maravilla paisajística: vastas extensiones de arena blanca que parecen nieve con temperaturas de hasta 30 grados. Para disfrutar al máximo de la experiencia, lleve un 4×4, pero lleve una mascarilla antipolvo. Botsuana también es un destino ideal para la antropología, donde podrá caminar con los bosquimanos san y observar cómo han vivido de la misma manera durante siglos.